Formulacion del sistema de gestion ambiental para la unab de conformidad con la norma internacional iso 14001:2015

Project: ResearchBasic Research

Project Details

Description

Las universidades han sido consideradas empresas y ciudades pequeñas debido a la extensión, infraestructura, población, cultura, entre otros factores (Rivas, 2011) que por sus actividades impactan al ambiente a causa de aspectos ambientales que están relacionados con el tema de residuos sólidos, recurso hídrico, suelo, energía, biodiversidad, transporte, vectores biológicos y ruido. La Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) en su compromiso de colaboración con los objetivos del desarrollo sostenible y su alianza con las Naciones Unidas, mediante el Pacto Global (García, 2018), tiene la necesidad de plantear acciones ambientales que contribuyan al desarrollo sostenible. Por estas razones, esta propuesta tiene como objetivo formular un sistema de Gestión Ambiental en la UNAB, siguiendo los requisitos establecidos por la norma NTC-ISO 14001: 2015.
La propuesta se desarrollará en tres fases. En la primera fase (Análisis del contexto institucional) se identificarán los factores internos y externos de la institución mediante la investigación de documentos disponibles por las autoridades ambientales de Bucaramanga, aplicación de entrevistas y observaciones exploratorias en las dependencias y zonas de alto impacto ambiental. En la segunda fase (Liderazgo y planificación de acciones), se definirá la política ambiental, se designará los integrantes del comité ambiental, sus funciones y responsabilidades y se planificará las acciones a partir del análisis de los aspectos ambientales y la evaluación de los impactos. Y en la tercera fase (Lineamientos para implementación) se establecerá las competencias del personal involucrado en el sistema, los métodos y canales de comunicación ambiental y los formatos para mantener la información documentada.
Como resultado del proyecto se generará, el informe situacional externo e interno, matriz DAFO, la política ambiental universitaria, comité ambiental institucional, plan de acción de riesgos y oportunidad. Dentro de este plan se construirá un piloto de edificio sostenible para la demostración de los ahorros en energía y agua que se van a generar, módulo de formación universitaria de educación ambiental e informe de los lineamientos para la implementación.

Key findings

El término “ambiente” hace referencia a un conjunto de variables biológicas, fisicoquímicas y culturales que influyen sobre el hombre y demás seres vivos. Entre las variables o condiciones se encuentran, la calidad de aire, la diversidad de fauna y flora, disponibilidad y calidad de agua, el tipo de suelo, el clima y todo aquello con lo que se tiene contacto, siendo este, un espacio de interacción entre el hombre y la belleza armónica natural (Pacheco, 2005); es así, que el ser humano puede sustentarse y multiplicarse.
A lo largo de la historia, el desarrollo humano siempre ha estado sujeto al aprovechamiento y explotación de los recursos naturales. En el siglo XIX, durante la revolución industrial, la demanda demográfica, las transformaciones en el sector agrario y la industrialización de procesos artesanales exigían procesos sofisticados para satisfacer las necesidades y mejorar la calidad de vida en las ciudades, lo que implicaba sobreexplotar los recursos naturales (CIDEOD, 2011). En ese entonces, la interacción sociedad- naturaleza se había intensificado hasta el punto en que los mecanismos naturales (tales como la resiliencia, sucesión, biodegradación, entre otros) habían sido sobrepasados y los problemas ambientales como la contaminación, acumulación de residuos sólidos, cambios de clima, fenómenos naturales más fuertes, especies en vía de extinción han salido a flote.
En los años 70, Rachel Carson, con su publicación “La primavera silenciosa” despertó la primera preocupación de la población en relación a la problemática ambiental. Este libro explicó los efectos nocivos del diclorodifenil-tricloroetano (DDT) sobre la fauna y los seres humanos (Camacho y Cardoso, 2010). Fue en esta época en donde la sociedad empezó a aceptar la crisis y a tomar conciencia del modelo de desarrollo elegido, de la sobrepoblación, de la distribución inequitativa de los recursos económicos, sociales y naturales y de las amenazas a la salud pública. Fue tanto así, que el estado de California/EEUU estableció la Agencia para Protección del Medio ambiente (EPA).
A partir de este hecho, las autoridades han planteado procesos de reconversión, modernización, concientización institucional y formulación de normas, acuerdos o tratados que comprometen a la sociedad a conservar y racionalizar los recursos naturales. Dentro de los eventos y acuerdos sobresalientes se destacan: 1968 con la creación del club de ROMA; en 1972 se publicaron los “límites del crecimiento” y se realizó la Conferencia del Medio Ambiente Humano, Desarrollo Económico y Medio Ambiente donde se creó el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en 1992 la cumbre de la tierra (RIO +10) en donde se aprobó el agenda 2; en 1996 la organización internacional de Normalización (ISO) publica la ISO 14001 (Requisitos del Sistema de Gestión Ambiental), primera norma internacional con un lenguaje común y aplicable a todos los países, en el 2002 se realizó la cumbre mundial de Johannesburgo sobre el desarrollo sostenible y en el 2015 la cumbre de París se realizó la conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático COP 21 dando como resultado la agenda 21, la aprobación de los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y la creación del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
A partir de la COP 21, Colombia plantea disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% en referencia a las proyectadas al 2030, incrementar la resiliencia, la capacidad de adaptación y fomentar el intercambio de conocimiento y tecnología para la adaptación y mitigación de la huella de carbono (Garcia, Barrera, Gomez y Suarez, 2015). Para ello se hace hincapié en las empresas, industrias y el sector público, tratando que las organizaciones tengan una rentabilidad sostenible, es decir, que permanezcan en el mercado pero con bajo o nulo impacto ambiental con su producción (Zapata, 2007).
Las actividades institucionales de educación superior en el desarrollo de sus objetivos misionales generan impactos ambientales negativos, como la contaminación de suelos y aire debido a la generación y el manejo de residuos sólidos, al consumo de energía y agua, generación de aguas residuales, entre otros aspectos. Así mismo generan impactos positivos entre los que se encuentran la investigación ambiental para el fomento de la conservación de los ecosistemas y el desarrollo de nuevas tecnologías para la disminución de la contaminación atmosférica. Se destacan la necesidad de formar profesionales con el espíritu de conservación del ambiente. Entre las responsabilidades de la universidad la UNESCO desde 1978 señala la responsabilidad intrínseca de sus funciones misionales de gestionar y proteger el ambiente, y afirma que:
Las universidades en su calidad de centros de investigación, de enseñanza y de formación de personal calificado de un país deben dar cada vez mayor cabida a la investigación sobre la educación ambiental y a la formación de expertos en educación formal y no formal. (Rivas, 2011).
Estableciendo como objetivo de los centros de educación el aprovechamiento de los recursos, mitigando los impactos generados y fijando políticas institucionales en función de desarrollar campus ambientalmente sostenibles (Rivas, 2011). Desde el punto de vista de la planificación estratégica de las organizaciones el Sistema de Gestión Ambiental (SGA) es el que realiza el control y seguimiento sobre sus procesos, identificando aspectos de la operación que impactan el entorno de manera positiva y negativa, permitiéndole minimizarlos e implementar acciones de mejora continua, realizando una gestión ética, responsable y ambientalmente sostenible. Es así que la sostenibilidad ambiental se convierte en un gran pilar de la misión ética y social de la Universidad desde donde se deberá promover y proteger a los ecosistemas como parte de los actores con los que interactúa en el ejercicio de sus funciones misionales (Cole, 2003).
Las universidades sienten la necesidad de fomentar la sostenibilidad basados en el conocimiento, en la ciencia y en la investigación (Wall, 2009). Los problemas ambientales derivados de la actividad universitaria están relacionados con la generación de residuos sólidos, uso de agua y energía, consumo de hidrocarburos en máquinas y en transporte, generación de ruido, la demanda de tierra y otros recursos consecuentes al crecimiento institucional (Rivas, 2011). Desde enero hasta junio del 2015 el país consumió 114,1 litros de agua por habitante al día y 63. 571 GWH en el tiempo trascurrido, siendo el 25% el consumo en equipos de oficina, 23% en el laboratorio y el 44% en iluminación. Cifras que van en aumento (UNAL, 2015). En las universidades se genera aproximadamente 0,33 kg de residuos per cápita, encontrándose que el 52% de residuos generado es susceptible a transformarse en compostaje, el 27% es material reciclable y el 21% se destina para relleno- sanitario (Ruiz, 2012).
La Universidad Autónoma de Bucaramanga, se comprometió a aportar al cumplimiento de los 17 objetivos del desarrollo sostenible y fue aceptada como miembro del Pacto Mundial de las Naciones Unidas (García, 2018), el cual hace un llamado a las empresas para que integren los diez principios en sus estrategias y operaciones; tres de los cuales corresponden al medio ambiente y son: Las empresas deberán enfocarse en prevenir la contaminación, fomentar las iniciativas hacia una mayor responsabilidad ambiental y promover el uso de tecnologías limpias (United Nations Global Compact, 2015).
En este sentido, el proyecto de investigación se presenta como una alternativa para que la Universidad Autónoma de Bucaramanga sede el Jardín sea ambientalmente sostenible. Incluye un análisis ambiental inicial, donde se identificarán los factores positivos o negativos que afectan la gestión ambiental de la institución y se determinará cuáles son los aspectos e impactos ambientales más significativos, luego se realizará una planificación de acciones y se definirá los lineamientos de programas ambientales.

General Objective

Formular el Sistema de Gestión Ambiental para la Universidad Autónoma de Bucaramanga, de conformidad ISO 14001:2015.

Specific Objectives

• Identificar los factores internos, externos y legales que pueden afectar positiva o negativamente a la gestión estratégica y ambiental de la Universidad.
• Plantear el compromiso ético y ambiental para promover el manejo eficiente de los recursos naturales y prevenir o mitigar los impactos ambientales originados por las actividades de la institución.
• Definir estrategias, programas y acciones de gestión ambiental a partir de la evaluación de los impactos ambientales causados por las actividades universitarias.
• Establecer los lineamientos operacionales necesarios para controlar el desarrollo de estrategias, programas y acciones de mitigación y prevención de impactos ambientales.
Short titleSISTEMA GESTIÓN AMBIENTAL UNAB
AcronymSGAU
StatusFinished
Effective start/end date20/01/2030/06/22

Funding

  • Universidad Autónoma de Bucaramanga: COP6,500,000.00

UN Sustainable Development Goals

In 2015, UN member states agreed to 17 global Sustainable Development Goals (SDGs) to end poverty, protect the planet and ensure prosperity for all. This project contributes towards the following SDG(s):

  • SDG 4 - Quality Education
  • SDG 7 - Affordable and Clean Energy
  • SDG 11 - Sustainable Cities and Communities
  • SDG 12 - Responsible Consumption and Production
  • SDG 13 - Climate Action
  • SDG 15 - Life on Land

Research Areas UNAB

  • Desarrollo sostenible

Status

  • In progress

Socioeconomic Objective

  • Environment